Baches con glamour

La artista francesa Juliana Santacruz Herrera decidió ponerle algo de color a los baches parisinos aplicándoles tejidos multicolor. El resultado es inquietante. Un poco de arte en el ámbito cotidiano.

Vía trendland.net

Graffiti olfativo

Graffiti olfativo

El artista Mitchell Heinrich, de paseo por Viena, decidió experimentar con un nuevo tipo de graffiti por la ciudad. Armado con aerosoles recargables llenos de aromatizantes intervino lugares públicos marginales dotándolos de olores agradables. Una vez aplicado el aroma puede sentirse durante aproximadamente 20 minutos. El objetivo de este proyecto es investigar las posibilidades del olor en el campo del arte y explorar diferentes maneras de utilizarlo para interactuar con la gente.

Vía psfk.com

Tetris urbano

Imagen de previsualización de YouTube

Chequeando el genial blog Trash de Nicolás Píccoli me encontré con este ingenioso vídeo. Un grupo de 36 skaters con piezas de Tetris armadas en neon montadas sobre sus cabezas invaden una calle de San Francisco para filmar un pequeño corto en el que recrean al famoso juego. Super creativo. Muy buena edición también.

Vía Trash

Patito de goma gigante y viajero

Patito gigante

El artista holandés Florentijn Hofman tuvo esta genial idea. Construyó un patito de goma gigantezco y lo sacó a pasear por los ríos del mundo. Las imágenes hablan por sí solas.

Vía kirainet.com

Burbujas invaden la ciudad

Burbujas en Starbucks

The Bubble Project, como proclama en su manifiesto, pretende contrarrestar los mensajes de marketing y publicidad en espacios públicos. El proyecto fue concebido por Ji Lee (Director de arte y diseñador) que originalmente imprimió 15.000 calcos con forma de burbuja de cómic en blanco que pegó encima de publicidades en la ciudad de New York. De este modo cualquier persona que pasaba en frente a estas publicidades intervenidas podía escribir sus comentarios y pensamientos. Rellenando las burbujas la gente participó en el proyecto y transformó “el monólogo corporativo en un diálogo abierto”. Luego de dos semanas descubrió que su experimento había tenido gran éxito: todas las burbujas habían sido escritas y llenadas de frases. El proyecto sigue abierto y se siguen sumando ciudades. En Argentina se puede participar desde proyectoburbuja.com.

Vía delicious.com